|
Características El conejo se caracteriza por tener un cuerpo cubierto de un pelaje espeso y lanudo, de color pardo pálido a gris, cabeza ovalada y ojos grandes. Pesa entre 1,5 y 2,5 kg. en estado salvaje. Tiene orejas largas de hasta 7 cm. y una cola muy corta. Sus patas anteriores son más cortas que las posteriores. Mide de 33 a 50 cm. en condiciones afables, incluso más en razas domésticas para carne. Todas estas características que posee ésta especie en estado salvaje pueden variar significativamente según la raza. Propiedades nutricionales Son muchas las ventajas que aporta el consumo de carne de conejo. Se trata de una carne magra y blanda (baja proporción de colágeno), por lo que resulta fácil de masticar. La carne de conejo domestico es totalmente carne blanca, ya que han consumido alimentos naturales y se han criado de forma higiénica en granjas especializadas. Así llega al consumidor una carne sabrosa, baja en calorías y con menor cantidad de colesterol. Comparada con la de otras especies animales, la carne de conejo es más rica en proteínas: 21 gramos por cada 100 gramos de carne frente a los 20 gramos de la ternera o los 16 del cordero. Además, contiene menos grasa, sólo un 6%25 aproximadamente, lo que la convierte en la carne más magra del mercado (aves aparte). El lomo y la pierna son las partes más importantes. El lomo es la parte más magra de la canal con valores de contenido de grasa de 1,2%25, valor inferior al de carnes magras como la pechuga de pollo, mientras que la carne de la pierna presenta un contenido de grasa algo superior, de alrededor de un 3%25, aunque sigue siendo una carne magra. Respecto a los minerales destaca sobre el resto de carnes por su elevado contenido en potasio. También sobresale su contenido en fósforo y en calcio. El aporte de sodio de la carne de conejo es moderado. En cuanto a su contenido en vitaminas destacan las vitaminas del grupo B, en especial la B3 y la B12. La carne de conejo es la principal fuente de vitamina B3 entre los productos cárnicos, y de vitamina B12 después de la carne de jabalí. La carne de conejo tampoco tiene ácido úrico y su contenido en purinas es muy reducido, lo que hacen que pueda ser incluida en las dietas dirigidas a prevenir y tratar la hiperuricemia y la gota. Curiosidades Para descubrir el origen del nombre de la especie en español así como de su nombre común hay que remontarse hasta algunos siglos antes de Cristo. El conejo era un animal desconocido para los griegos y latinos de la Antigüedad que visitaron la Península Ibérica. El historiador griego Polibio (siglo II adC) lo describe por primera vez: “Visto de cerca se asemeja a una liebre pequeña, mas cuando se le tiene en las manos se ve que es de forma muy diferente, y sabe también de modo distinto al comerlo; vive la mayor parte del tiempo bajo tierra”. Era abundante en el paleolítico, a juzgar por los restos descubiertos en la Península Ibérica. En la actualidad, su área de distribución abarca el norte de África y toda Europa hasta Rusia, siendo introducido en muchos lugares del continente con motivos cinegéticos. A lo largo de la Historia también ha sido llevado a Estados Unidos, Chile, Sudáfrica y Australia, donde los conejos cimarrones se han convertido en la principal plaga del país debido a la ausencia de depredadores y competidores naturales. Este animal comenzó a domesticarse durante la Edad Media y a criarse en jaulas. Receta: Conejo salteado con guisantes Para dos personas. Preparar unos guisantes, cocer y escurrir. Mientras, freír unas patatas a tacos pequeños y añadir a los guisantes. Una vez que tenemos lo anterior calentar el conejo suavemente sin hervir y completar los platos resultantes con los guisantes y las patatas. Podemos sustituir los guisantes por habitas o por otras verduras que nos apetezcan, conservando las patatas.
11.40EUR
|