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Esta sorprendente línea de cocina ha sido desarrollada por esta empresa que empezó distinguiéndose por sus escabeches de perdiz, tanto de casa como criada, ha abierto su oferta a consumados productos con mayor o menor formulación. Estas manitas tienen el mérito de una consumada cocción, quedando sumamente gelatinosas y blandas, separándose fácilmente del hueso. Si la textura es sobresaliente, el sabor tiene mucho mérito, pues se ha impregnado a los pies del cochino, siempre insulsos por naturaleza, de una enorme suculencia añadida a través de la salsa, en al que intervienen tomate, cebolla, especias, hierbas aromáticas, aceite de oliva virgen extra y sal, además de un poquito del caldo de cocción. Prevalece el gusto del tomate muy aromatizado impregnado de un mínimo de picante en perfecta simbiosis con el ingrediente principal. En cuanto a cuerpo es gelatinoso y a la vez líquido, uniforme. Propiedades nutricionales de la carne de cerdoLa carne de cerdo no goza de buena fama entre algunos consumidores, pero hemos de saber que la ingesta de carne fresca de porcino, siempre que se elijan las piezas magras y no se abuse en las cantidades ni en la frecuencia, es coherente con una dieta equilibrada y saludable. En los últimos años, el cerdo ha cargado con el anatema de ser un alimento especialmente rico en colesterol. Pero esta percepción, tan extendida entre nosotros, está muy alejada de la realidad y lo comprobamos a nada que comparemos su composición con la de productos muy ricos en colesterol, como la yema de huevo (250 miligramos por unidad); la mantequilla (250 mg/100 g), o el queso seco o semiseco (unos 100 mg/100 g). La carne magra del cerdo contiene entre 60 y 80 miligramos de colesterol por cada 100 gramos, un nivel más bajo que el de algunas carnes de cordero y vaca. El cerdo posee, además, interesantes propiedades nutritivas, si bien debemos limitar el consumo de despojos y vísceras, como hígado, riñones o sesos, por su elevado contenido de colesterol (entre 300 y 400 miligramos por cada 100 gramos). Cuando hablamos de carne porcina debemos distinguir dos tipos: el cerdo blanco y el ibérico. En el blanco se obtiene un mayor rendimiento de la canal y su carne resulta más magra, mientras que el cerdo ibérico, alimentado con bellotas y montanera (pasto de monte), se destina fundamentalmente a la industria de jamones y embutidos de calidad. Las grasas, sean mejores o peores para el corazón, siempre aportan calorías. Por ello, debemos mostrarnos cuidadosos al elegir la pieza de carne a consumir, inclinándonos por las menos grasas, por más saludables y menos calóricas. La carne de cerdo contiene, por otra parte, todas las sustancias minerales esenciales para el organismo, si exceptuamos el calcio. Merece ser destacado el aporte de hierro, en forma de hierro hemo, que se absorbe fácilmente. Esta riqueza en hierro es el principal argumento para no suprimir la carne de nuestra alimentación. La carne de cerdo no aporta vitaminas liposolubles, a excepción de las vísceras como el hígado, rico en vitamina. A y D. Pero contiene vitaminas del complejo B, excepto el ácido fólico. Además, la carne de cerdo es, junto con la de vacuno, la que menos cantidad de bases púricas contiene. Estas sustancias elevan los niveles de ácido úrico, tan conocido como temido por las personas que padecen gota. Manitas de cerdo Se denominan manitas a los pies del cerdo, tanto si son de las patas traseras, como si son de las delanteras ya que no hay diferencia entre ambos. Muy gelatinosos y con un alto porcentaje de huesos. Pese a lo que muchos puedan pensar, los pies de cerdo en sí son un alimento muy sano desde el punto de vista nutricional y recomendado en muchas dietas bajas en calorías y sin colesterol. La gelatina de este alimento puede parecer grasienta pero en realidad es pura proteína, con tanta grasa como un buen solomillo y tantas calorías como un buen bistec. Es un alimento rico en mucopolisacáridos, esencial para las articulaciones. Receta: Garbanzos con manitas Para tres o cuatro personas. Preparar unos garbanzos (o cualquier otro tipo de lugumbre). Hacer un sofrito de verduras y añadirlo al guiso de los garbanzos. Añadir las manitas y dejar hervir todo durante doce minutos. Receta: Manitas Marineras Para dos personas.Tener en cuenta que las manos de cerdo, en contra de lo que pueda parecer, aportan pocas calorías, debido a que se componen de hueso, gelatina y un poco de carne. Calentar las manitas doce minutos, hasta que estén perfectamente sueltas e hirviendo. Para evitar que se enfríen hacerlo en una tartera de barro. Hacer unas cigalas pequeñas a la plancha y poner encima de las manitas.
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